Un apreciable ‘Rigoletto’, en Irun
Reparto: Sergio Bologna, Isabelle Philippe, Ángel Pazos, Marife Nogales, Isidro Anaya, Coro Easo, Orquesta “Luis Mariano”. Director musical: Aldo Salvagno. Director de escena: François Ithurbide. Local: Amaia K. Z. Irun. 18-V-08.
el pasado sábado y domingo se representó en Irun la ópera Rigoletto, de Verdi, programada por la Asociación Luis Mariano, entidad lírica que lleva ya cinco años organizando óperas, acción ejemplar por parte de una localidad de este género. En noviembre de este año se representará en el mismo teatro La Flauta Mágica, de Mozart, así como dentro de esta temporada hay zarzuelas, conciertos, proyecciones de óperas programadas, etc.
El montaje escénico (en co-producción de la citada Asociación irunesa y la de los Amici della Musica di Cuneo) es sencillo y sobrio, pero la decoración permite darle un realista efecto a los distintos pasos del drama verdiano. Si bien el escenario del Amaia K. Z. es poco profundo, la posición y movimiento de los personajes -incluso en escenas con la inclusión de concertantes del Coro Easo más las diversas figurantes- resulta de efectivo carácter teatral, fruto de la dirección de François Ithurbide.
La dirección musical de Aldo Salvagno es de bastante buen efecto, aunque la joven Orquesta Luis Mariano, a pesar de su labor, no produzca con mucha amplitud el valor y color propio de Rigoletto (una de las óperas de elaborada orquestación verdiana, en aquellas fechas). Por otro lado, el foso es muy estrecho y la conjunción sonora no resulta, por tanto, sencillamente factible.
En cuanto a los personajes, el protagonista Sergio Bologna imprime buena personalidad a su Rigoletto, con expresiva emisión, color y buen centro, así como altura, aunque se le notara en el domingo que estaba algo fatigado, ya que interpretar ese amplio y exigente rol en dos días seguidos es una dura labor. Pero impone buena musicalidad a las partes belcantistas y también a las más dramático-realistas. Isabelle Philippe es una Gilda de emisión de delicada finura y con claros agudos, como se advierte ya desde su Caro nome. Toda su actuación será notable y sin duda es una de las grandes figuras de este reparto. El tenor irundarra Ángel Pazos, Duque de Mantua, mostraría emisiones de carácter distinto, lo que reduce el valor de su admirable esfuerzo por interpretar ese papel, por más que proyecte bien los agudos, por ejemplo.
Del resto de los personajes puede destacarse el apropiado carácter dado por Emidio Guidotti a su Sparafucile.
En cambio, la guipuzcoana Marifé Nogales, aunque cante con muy buena entonación y fraseo, sin embargo la delicadeza de su voz no parece propia del carácter de la Maddalena, sobre todo en su escena con Sparafucile en el último acto. En fin, el resto del reparto está compuesto por jóvenes cantantes de este territorio, que realizan breve pero buena labor: Isidro Anaya, Iker Casares, Rubén Ramada, Antonio Calleja, Miren Urbieta, Haizea Muñoz, Blanca Gutiérrez y Ander Simal. Y, ante todo, hay que destacar la virtud canora y acción escénica de la veintena de miembros del Coro Easo, que dirige Xalba Rallo.
En resumen, el fruto de la tarea de la Asociación Lírica Luis Mariano es de tan alto valor como debería ser ejemplo para muchas otras sociedades de este género.